Pros
- Muy buena relación entre precio visible, 165 Hz e IPS
- Peana con ajuste en altura, inclinación y pivote poco habitual en este rango
- Tres entradas de vídeo útiles para PC y consola
- Buen encaje en uso mixto entre gaming, teletrabajo y multimedia.
Este monitor encaja sobre todo con quien busca un 24 pulgadas para jugar con fluidez sin disparar el presupuesto y, a la vez, quiere un escritorio cómodo para muchas horas de uso. La combinación confirmada de panel IPS, Full HD, 165 Hz, 1 ms GTG, peana con ajuste en altura y tres entradas de vídeo lo hace relevante tanto para PC como para consola. El límite importante es que no se confirma HDR, VESA ni un análisis instrumental de brillo real más allá de los 300 nits anunciados. Esta valoración se construye cruzando ficha técnica, precio visible, nota media de 4,7 sobre 5 y comentarios públicos que ayudan a comprobar imagen, ergonomía y fatiga visual en uso diario.
Mi veredicto rápido es claro: merece la pena si quieres un monitor gaming de entrada-seria con buena ergonomía, imagen convincente y un precio muy agresivo para lo que ofrece. Lo dejaría pasar si tu prioridad es más espacio de trabajo que fluidez, porque 23,8 pulgadas a 1920 x 1080 siguen siendo una apuesta cómoda pero no especialmente amplia para multitarea pesada. Para jugar, teletrabajar y alternar consola con PC, pinta como una opción muy bien equilibrada.
| Pantalla | 23,8 Pulgadas |
|---|---|
| Resolucion | 1920 x 1080 Píxeles Full HD |
| Panel | IPS |
| Refresco | 165 Hz |
| Respuesta | 1 ms |
| Entradas | 2 HDMI 2.0, 1 DisplayPort 1.4 y salida de audio de 3.5 mm |
| Modelo | 780D9E9#ABB |
Los 165 Hz, el tiempo de respuesta GTG de 1 ms y FreeSync Premium colocan a este HP en una zona claramente orientada al juego ágil. No es solo una cifra de ficha, porque esa combinación suele traducirse en desplazamientos más suaves y una sensación de control más inmediata que en 60 o 75 Hz.
Eso importa si tu compra se decide por cómo se siente el movimiento. Para juego competitivo o simplemente para navegar y hacer scroll con más suavidad, tiene sentido. Lo que conviene revisar después es cómo gestiona el overdrive en el modo que vayas a usar, ya que ese ajuste puede cambiar la limpieza del movimiento percibido.
La altura regulable de 100 mm, junto con inclinación y pivote, responde a una de las diferencias reales entre un monitor cómodo y uno que acaba molestando. En una mesa de estudio, teletrabajo o gaming, poder colocar la pantalla a la altura correcta reduce fricción desde el primer día.
Aquí la implicación práctica es fuerte porque el precio visible es bajo para incluir esta peana. Si trabajas muchas horas sentado, este detalle pesa casi tanto como la calidad de imagen. La única cautela es que no aparece confirmación de VESA en la información disponible, así que no conviene dar por hecho el uso con brazo externo.
El panel IPS, los ángulos de 178°, el 99 % sRGB y el 90 % DCI-P3 apuntan a una imagen más agradable que la de un monitor puramente básico. Ver vídeos, jugar y trabajar con documentos debería sentirse equilibrado, sin el castigo habitual de paneles pobres en color o visión lateral.
Para comprar con criterio, esto significa que sirve bien como monitor polivalente. Aun así, no hay datos de calibración profesional ni HDR confirmado, así que para retoque de color crítico o para quien espere un salto cinematográfico por alto rango dinámico, conviene moderar expectativas.
Con tres entradas de vídeo confirmadas, este monitor resuelve una duda muy práctica que la ficha deja bastante clara. Puedes tener conectados a la vez una consola y un PC, o dos fuentes HDMI más un equipo por DisplayPort, sin convertir cada cambio de uso en una pelea con los cables.
Eso encaja bien con los comentarios visibles que lo sitúan tanto en gaming como en teletrabajo. La parte menos amable es la ausencia de USB-C en la conectividad listada. Si tu idea es enchufar un portátil moderno con un solo cable, aquí probablemente necesites adaptadores o una base aparte.
En un escritorio doméstico o juvenil, lo primero que debería notarse es un tamaño fácil de colocar y de abarcar con la vista. Sus 23,8 pulgadas con resolución Full HD dejan una densidad aproximada de 92 ppp, una cifra habitual en esta clase de monitor que suele dar una lectura correcta de texto sin exigir escalado, aunque no ofrece la finura de un 1440p. El resultado para quien escribe, navega y juega en la misma mesa es práctico: se ve suficientemente nítido a distancia normal, pero si vienes de una pantalla de mayor resolución notarás menos espacio útil para ventanas y menos definición en tipografía pequeña.
Al pasar a juego rápido o incluso al simple desplazamiento por menús y webs, la parte más convincente del conjunto debería ser la fluidez. Aquí sí hay base sólida: 165 Hz y 1 ms GTG con Overdrive, además de AMD FreeSync Premium. Eso apunta a una sensación ágil y a menos desenfoque percibido que en un monitor estándar, especialmente en shooters, conducción o juegos competitivos. La contrapartida es que no se detallan modos de overdrive ni su comportamiento fino, así que conviene revisar si prefieres la máxima limpieza de movimiento o una respuesta más conservadora para evitar artefactos.
Cuando toca ajustar la postura, este modelo parece más serio de lo que su precio sugiere. La peana confirma inclinación, pivote y 100 mm de ajuste en altura, algo que cambia mucho la experiencia en jornadas largas porque evita apilar libros o resignarse a una posición incómoda. Sentado varias horas para trabajar o estudiar, lo esperable es una adaptación rápida a la altura de los ojos y una mejor convivencia en configuraciones con dos pantallas. Lo no confirmado en la información disponible es el soporte VESA, así que si piensas montarlo en brazo articulado, ese punto merece una comprobación antes de comprar.
En uso mixto de vídeo, lectura y algo de edición ligera, el panel IPS con 178° de visión y cobertura del 99 % sRGB más 90 % DCI-P3 sugiere una imagen viva y estable al moverte frente a la mesa. No lo convertiría automáticamente en monitor para trabajo de color exigente, porque no se aporta calibración ni precisión Delta E, pero sí parece suficiente para contenido multimedia atractivo y para quien quiere colores más ricos que los de un panel básico. Con 300 cd y acabado mate, debería defenderse bien en interiores iluminados, aunque en una habitación muy soleada seguiría importando la colocación.
Al conectar varios equipos, la comodidad diaria también suma. Tener 2 HDMI 2.0 y 1 DisplayPort 1.4 significa tres entradas de vídeo reales, una ventaja clara si alternas PC, consola y quizá un segundo dispositivo sin andar cambiando cables. En ese escenario, el monitor responde a una pregunta muy común antes de comprar: si servirá como pantalla versátil además de gaming. La respuesta probable es sí, pero con una limitación típica de este formato: no hay USB-C confirmado, así que para portátil moderno o docking simplificado no es la opción más limpia.
Frente a un monitor de oficina de 24 pulgadas y 75 Hz, este HP OMEN 24 tiene sentido si valoras de verdad la fluidez y quieres una peana más completa. Si tu uso es casi solo correo, hojas de cálculo y navegación, un Dell P Series o un HP de oficina puede bastarte y a veces priorizará aún más la comodidad de texto. Si además juegas con frecuencia, este OMEN resulta más lógico.
Comparado con rutas gaming más ambiciosas, como un LG UltraGear o un ASUS TUF de 27 pulgadas QHD, aquí ganas precio contenido y un tamaño más fácil para escritorios pequeños, pero renuncias a más resolución y a una sensación de espacio más amplia. Quien juegue cerca de la pantalla y quiera contener gasto verá atractivo este 24 Full HD. Quien trabaje mucho con varias ventanas o quiera más definición debería mirar 1440p.
Frente a monitores centrados en color, como ciertas gamas BenQ PD o ASUS ProArt, este HP no es el camino obvio para edición exigente aunque su cobertura de color sea prometedora. Su ruta principal sigue siendo gaming y uso general de buena imagen. Lo que no puede concluirse con lo disponible es si su ajuste de fábrica compite de verdad con esos modelos orientados a precisión.
Comunidad
La señal de usuarios es positiva y bastante consistente para el volumen disponible: 4,7 sobre 5 con 99 valoraciones no garantiza perfección, pero sí sugiere que el producto cumple bien en su segmento. Los fragmentos visibles apuntan a tres temas repetidos: buena calidad de imagen, sensación de buena compra por precio y utilidad real fuera del gaming, especialmente para teletrabajo, programación y lectura. Eso añade una lección práctica que la ficha sola no cuenta tan bien: no parece un monitor que solo luzca en juegos, sino uno que también puede resultar cómodo para muchas horas delante del escritorio. Lo que esta evidencia no resuelve del todo es el comportamiento fino del panel en escenas oscuras o la calidad a largo plazo del soporte.
Le llegó en perfecto estado y destaca una calidad general alta por un precio muy bueno. Comenta que tanto vídeos como videojuegos se ven con una imagen tremenda y que el tamaño le parece apropiado para jugar.
Valora positivamente la construcción, la imagen y el filtro de luz azul. También le convence la conectividad con tres entradas y repite dentro de la misma familia tras haber tenido la versión de 27 pulgadas.
Lo usa a diario entre ocho y diez horas para programar y leer y percibe menos fatiga ocular desde que lo tiene. Aclara que todavía no lo había probado en juegos, así que su comentario pesa más en confort visual que en.
Lo ve ideal para teletrabajo por la altura regulable, una pantalla que se ve bien y un tamaño que considera más cómodo que uno mayor si se trabaja con varias pantallas.
El caso de compra más fuerte aquí es muy claro: un monitor de 23,8 pulgadas con IPS, 165 Hz, 1 ms, buena cobertura de color, peana regulable y tres entradas de vídeo por un precio visible de 106,61 €. Para jugar, teletrabajar y alternar usos, cuesta encontrar una combinación tan equilibrada sin subir de gama. El caso para descartarlo también es sencillo: si necesitas más resolución para texto fino, más superficie útil para multitarea o USB-C para portátil, hay rutas mejores aunque normalmente más caras.
La incógnita que yo confirmaría antes de cerrar la compra es si necesitas VESA o un comportamiento de overdrive muy concreto, porque esos puntos no quedan cerrados con la información disponible. Si eso no te afecta y el precio actual se mantiene cerca de la oferta vista, la propuesta es francamente sólida para su segmento.
Sí, porque confirma 2 HDMI 2.0 y 1 DisplayPort 1.4, así que puedes dejar varias fuentes conectadas sin cambiar cables.
Todo apunta a que sí por el ajuste en altura, pivote, acabado mate y panel IPS, aunque si tu prioridad es máximo espacio de escritorio quizá te interese subir a 27 pulgadas o 1440p.