Pros
- Configuración potente para gaming y multitarea con i9 12900KF y RTX 5070 12 GB
- 32 GB DDR4 y SSD de 1 TB que mejoran la agilidad diaria
- Windows 11 Pro y WLAN listos para usar sin instalación
- Garantía de tres años anunciada.
Si estás cansado de torres “gaming” que prometen 4K y luego se quedan cortas en cuanto subes ajustes, el Greed®Mk2 Pro apunta justo a ese dolor: darte potencia real con una configuración lista para jugar y crear desde el minuto uno. Va dirigido a quien quiere un sobremesa de alto rendimiento para gaming exigente, streaming o edición de vídeo sin pelearse con compatibilidades, porque llega con Windows 11 Pro instalado, 32 GB de RAM y SSD de 1 TB. La gran pregunta es si su montaje y refrigeración están a la altura de un i9 12900KF y una RTX 5070, y ahí es donde las opiniones de usuarios se vuelven especialmente reveladoras.
Mi veredicto rápido: es una torre “plug and play” muy capaz sobre el papel, con un combo CPU/GPU atractivo para 4K y tareas pesadas, y con detalles que gustan en el día a día como el SSD rápido y la estética RGB. La compraría si priorizas comodidad, un equipo ya montado y probado a mano, y valoras la garantía de tres años. La evitaría si eres especialmente sensible a temperaturas, ruido o a la calidad de componentes secundarios, porque hay reseñas que hablan de sobrecalentamiento, fuente discutible y componentes “básicos” en placa/caja, algo que en este rango de precio puede doler.
| CPU | Intel Core i9 12900KF hasta 5,2 GHz |
|---|---|
| GPU | Nvidia GeForce RTX 5070 dedicada 12 GB |
| RAM | 32 GB DDR4 |
| Almacenamiento | SSD 1 TB |
| Refrigeración | Refrigeración por agua integrada |
| Sistema operativo | Windows 11 Pro preinstalado |
| Modelo | MK2+INFR |
El equipo se presenta como fabricado en Austria, ensamblado y probado a mano por expertos en TI, con un enfoque claro en control de calidad.
Para el comprador, esto se traduce en menos probabilidades de recibir un PC con cables mal conectados o configuraciones chapuceras, algo crítico en un sobremesa de alto rendimiento.
En la práctica, se nota cuando lo enciendes por primera vez y todo funciona sin ruidos raros ni errores, como describen usuarios que hablan de un montaje limpio y sin problemas desde el primer día.
La base del rendimiento es el Intel Core i9 12900KF con hasta 5,2 GHz y la Nvidia GeForce RTX 5070 dedicada con 12 GB, una combinación orientada a gráficos exigentes y multitarea.
Esto importa si quieres jugar con ajustes altos y a la vez tener Discord, capturas o streaming, porque la CPU y la GPU no van tan al límite con tareas paralelas.
Un ejemplo típico es saltar de una partida a navegar y volver al juego sin tirones, o encadenar sesiones largas en títulos actuales manteniendo una sensación de fluidez.
Incluye 32 GB de RAM DDR4 y un SSD de 1 TB, dos piezas que afectan directamente a cómo “se siente” el PC, más allá de los FPS.
Para muchos compradores, 32 GB ayudan a evitar cierres por falta de memoria en juegos pesados y a trabajar mejor en edición de vídeo, mientras que el SSD acelera cargas, instalaciones y actualizaciones.
En un uso diario, se aprecia al arrancar Windows 11 Pro rápido, abrir varias apps a la vez y tener espacio para una biblioteca decente de juegos sin estar borrando constantemente.
Se anuncia refrigeración por agua integrada y una fuente de alimentación de 750 W, pensadas para sostener rendimiento durante horas.
Esto es clave porque un i9 puede generar mucho calor y, si la refrigeración o la alimentación flojean, aparecen bajadas de rendimiento, reinicios o inestabilidad, justo lo que un comprador de “high end” no quiere.
En una sesión larga de juego o render, lo ideal es que el equipo mantenga temperaturas estables y no cambie el comportamiento con el paso del tiempo, aunque hay opiniones contradictorias que hacen recomendable comprobarlo en tu unidad.
Viene con Windows 11 Pro preinstalado y conectividad WLAN, orientado a que incluso un usuario sin experiencia pueda empezar rápido.
Esto reduce el coste mental de “montar un PC”, porque no tienes que instalar el sistema ni depender de cable Ethernet para arrancar y configurar lo básico.
Un escenario real es recibirlo, conectarlo a la corriente y a tu monitor, unirte a tu red Wi‑Fi y estar descargando tus juegos esa misma tarde, sin pasos técnicos complicados.
El primer contacto suele empezar bien porque es un sobremesa de torre pensado para impresionar. Entre el peso contenido para su tamaño y un chasis con iluminación RGB, la sensación es la de “equipo serio” más que la de kit improvisado. Un usuario menciona explícitamente que el embalaje y la presentación le parecieron profesionales, y eso importa porque un PC preensamblado vive o muere por cómo llega y por lo que te encuentras al abrirlo.
La puesta en marcha es el tipo de experiencia que busca quien compra un PC así. Enchufar, conectar a WLAN y arrancar con Windows 11 Pro ya instalado reduce fricción, sobre todo si vienes de consola o si no quieres perder una tarde instalando sistema, drivers y configuraciones base. En las primeras horas, lo que más se nota en el uso real es el SSD de 1 TB, porque los arranques y las cargas de juegos se sienten ágiles, y el sistema no “piensa” tanto al abrir varias cosas a la vez.
En juegos, la combinación de un Intel Core i9 12900KF y una gráfica dedicada RTX (en el título se indica RTX 5070 de 12 GB) está claramente orientada a altas calidades y a resoluciones altas. Hay comentarios de usuarios que describen sesiones fluidas en títulos populares y exigentes, y esa es la promesa principal de una torre “4K High End”. También se menciona que el equipo mantiene temperaturas estables en sesiones largas, lo que, si se cumple en tu unidad, es el punto clave para sostener rendimiento y evitar bajadas por thermal throttling.
Tras varios días, aparecen los matices típicos de los preensamblados. Un usuario satisfecho habla de que “no se sobrecalienta” y que no ha tenido problemas, mientras otro, en el extremo opuesto, afirma que al exigir potencia se calienta, rinde menos y llega a colgarse, hasta el punto de devolverlo. Con un i9 que puede empujar mucho consumo y calor, la calidad del montaje, la curva de ventilación y la propia caja marcan la diferencia, así que aquí la variabilidad entre unidades o configuraciones concretas puede ser determinante.
En mantenimiento, la ventaja es que ya incluye refrigeración por agua integrada, lo que en teoría ayuda a controlar picos térmicos del procesador en cargas sostenidas. Aun así, si eres de los que juega muchas horas seguidas o haces edición de vídeo, conviene vigilar temperaturas y estabilidad los primeros días, porque una mala configuración de ventiladores o un flujo de aire pobre puede arruinar una configuración potente. Si notas calor excesivo, ruido anormal o reinicios, es mejor activar la devolución en el plazo disponible y apoyarte en la garantía de tres años que anuncia la marca.
Lo que más me deja como aprendizaje práctico es esto: el Greed®Mk2 Pro puede ser una compra muy cómoda y satisfactoria cuando “sale fino”, pero no es un equipo para comprar a ciegas y olvidarte. Recomiendo planificar una semana de pruebas reales con tus juegos y tu software, y comprobar estabilidad, temperaturas y que los componentes coinciden con lo anunciado, porque incluso en reseñas positivas se menciona la importancia de verificarlo todo al recibirlo.
Frente a montar un PC por piezas en un presupuesto similar, este Greed®Mk2 Pro gana en comodidad inmediata: llega ensamblado, probado y con Windows 11 Pro, lo que ahorra tiempo y reduce errores de montaje. A cambio, pierdes control sobre la selección exacta de placa, fuente o caja, y justo ahí aparecen críticas de “componentes básicos” que en un montaje propio podrías ajustar.
Comparado con otros sobremesa gaming “plug and play” de torre, su propuesta se apoya en un combo muy atractivo para altas resoluciones: i9 12900KF hasta 5,2 GHz, RTX 5070 12 GB, 32 GB DDR4 y SSD 1 TB. En ese sentido, es fácil que en rendimiento bruto cumpla para jugar y para edición de vídeo, pero el punto diferencial real será la calidad del montaje y el comportamiento térmico de tu unidad.
Si vienes de un PC con gráfica de gama media o con 16 GB de RAM, el salto a 32 GB y a una RTX de esta clase se nota en fluidez al cargar texturas, mantener apps abiertas y evitar microparones. Sin embargo, si ya tienes una torre bien ventilada y estable, el mayor riesgo de cambiar a un preensamblado es encontrarte con temperaturas o ruido peores de lo esperado por la caja o la configuración de ventiladores.
En resumen comparativo, este modelo compite mejor cuando valoras una experiencia sin complicaciones, estética RGB y un “todo incluido” con garantía, y compite peor cuando tu prioridad es exprimir cada euro en componentes internos de primera línea y una ventilación optimizada desde el diseño de la caja.
Comunidad
El sentimiento general es mixto y bastante maduro para un producto tan popular: hay compradores encantados con el rendimiento, la presentación y la fluidez en juegos, y otros que señalan problemas serios de temperatura, ventilación o estabilidad. Lo más útil de las opiniones es que no se quedan en “va bien”, sino que describen usos reales, desde juegos concretos hasta incidencias como apagados, lo que ayuda a anticipar si encaja con tu nivel de exigencia.
Montaje muy limpio y sensación de calidad desde el primer día, con buen rendimiento en juegos exigentes y temperaturas estables en sesiones largas.
Le sorprendió el embalaje y la presentación, verificó componentes y sistema y en su primera semana lo vio fluido y sin tirones en varios juegos.
Reporta sobrecalentamiento al exigir potencia, bajadas de rendimiento y cuelgues, y acabó devolviéndolo por mala experiencia general.
Tras un par de semanas lo describe como muy fluido en varios juegos y sin complicaciones, destacando la gráfica RTX 5070 y los 32 GB de RAM.
Considera que rinde bien por gráfica y SSD, pero critica que RAM, placa, caja y disipación le parecen básicos para el precio.
El Greed®Mk2 Pro (MK2+INFR) es un PC de sobremesa gaming con argumentos fuertes de compra por especificaciones y comodidad: Intel Core i9 12900KF hasta 5,2 GHz, Nvidia GeForce RTX 5070 12 GB, 32 GB DDR4, SSD de 1 TB y Windows 11 Pro ya instalado, además de refrigeración por agua y WLAN. Cuando todo está bien ajustado, el tipo de experiencia que describen varios usuarios es justo la que buscas en un “high end” listo para jugar: fluidez, cargas rápidas y cero complicaciones.
Dicho esto, su nota media por debajo de 4 y la existencia de críticas duras sobre temperatura, ventilación y estabilidad hacen que no sea una recomendación universal. Si eres un usuario muy exigente, haces cargas sostenidas o te importa que cada componente sea de gama alta, puede compensarte mirar alternativas o montar por piezas.
Lo recomendaría con matices a quien quiere un sobremesa potente y preensamblado en un rango de precio alto, valora la garantía de tres años y está dispuesto a dedicar unos días a probarlo a fondo dentro del plazo de devolución. Antes de decidir, revisa ofertas actuales y condiciones del vendedor, porque en este nivel de precio una buena política de devolución es parte de la compra.
Sí, incluye Windows 11 Pro preinstalado y está planteado como plug and play, así que lo normal es conectar periféricos, unirte a la WLAN y empezar a instalar juegos.
Incluye refrigeración por agua y hay usuarios que reportan temperaturas estables, pero también existe una reseña que habla de sobrecalentamiento y bajada de rendimiento, así que conviene probarlo a fondo los primeros días y vigilar estabilidad.