¿Vale la pena?
El Logitech M171 encaja muy bien en la compra de quien solo quiere un ratón inalámbrico sencillo para trabajar, estudiar o acompañar un portátil sin gastar de más. Su atractivo real está en la combinación de conexión por receptor USB de 2,4 GHz, formato compacto, diseño ambidiestro y una autonomía anunciada de 12 meses con una sola pila AA. El peaje está claro desde el principio: aquí no hay Bluetooth, ni botones extra, ni una forma pensada para largas sesiones exigentes con manos grandes.
Mi veredicto es bastante directo: merece la pena si buscas un ratón básico y portátil que conecte rápido, responda bien en tareas diarias y mantenga el precio contenido. Lo dejaría pasar si quieres un modelo más silencioso, más grande o más orientado a productividad intensiva, porque su planteamiento es el de un periférico simple y cumplidor, no el de un ratón premium ni especializado.