Características principales
Formato y escritorio
El formato TKL de 87 teclas conserva la zona principal y la fila de funciones, pero prescinde del bloque numérico para ahorrar espacio. En un escritorio gaming o mixto se traduce en más libertad para mover el ratón y en una presencia menos aparatosa.
Eso importa más de lo que parece si vienes de un teclado completo. Para jugar o para un uso general suele ser una medida cómoda, pero si trabajas mucho con números o dependes del numpad, este recorte cambia de verdad la experiencia diaria y conviene asumirlo antes de comprar.
Conectividad útil de verdad
Aquí la parte fuerte es clara porque no se queda en un simple inalámbrico básico. Combina 2,4 GHz con Bluetooth y además permite cambiar entre tres dispositivos inalámbricos, lo que encaja bien con quien alterna entre ordenador principal, portátil y móvil.
La caveat práctica es igual de importante. El USB no sirve como modo de uso normal, solo para cargar, así que la comodidad sin cables viene a cambio de perder la opción de usarlo por cable cuando te interese por costumbre o por batería baja.
Sensación de escritura y ruido
Aunque la presentación juegue con lenguaje de gaming y sensación mecánica, la descripción del teclado es de membrana. Eso sitúa la experiencia esperable más cerca de una pulsación suave y silenciosa que de un teclado mecánico con respuesta marcada.
Para muchos hogares eso es una ventaja inmediata, porque molesta menos al compartir habitación y puede resultar más amable en escritura nocturna. La advertencia es sencilla pero decisiva, no hay que comprarlo esperando switches mecánicos reales porque esa promesa no está confirmada.
Materiales, batería y extras
Las keycaps SA PBT y la batería de 4000 mAh son dos datos que destacan dentro de un teclado de 39,99 €. También suma los pies ajustables en dos posiciones y una iluminación RGB con controles directos de brillo y velocidad.
En compra real, esto significa que el valor no está solo en las luces. Si el acabado general acompaña, puede resultar atractivo para quien quiere un teclado visualmente distinto y con uso multidispositivo, aunque la calidad global no queda del todo blindada por las opiniones visibles y ahí está la principal reserva.
Experiencia propia
En una mesa de trabajo compartida o en un dormitorio, lo primero que debería notarse es el equilibrio entre tamaño y ruido. Con 87 teclas y formato 80 %, este M87 libera aproximadamente un 20 % del espacio frente a un teclado gaming completo según la propia ficha, así que deja más sitio para el ratón y mantiene fila de funciones. La contrapartida es evidente si dependes de pad numérico para hojas de cálculo o atajos contables, porque aquí simplemente no está.
Al pasar de portátil a sobremesa o consola, su propuesta más útil no es el RGB sino la conectividad. Puede enlazarse por Bluetooth y 2,4 GHz, con dos canales Bluetooth y cambio entre hasta 3 dispositivos inalámbricos, algo muy práctico para quien alterna entre PC, portátil y móvil. El punto a vigilar es que el cable USB incluido sirve para cargar y no para usarlo como teclado con cable, así que si quieres una salida de emergencia por USB cuando se agote la batería, eso no está disponible.
En sesiones largas de escritura, lo esperable es una pulsación más suave y menos ruidosa que en un mecánico clásico, porque aquí se confirma membrana con sensación mecánica y varios comentarios visibles lo describen como silencioso. Eso puede jugar a favor en oficina y uso nocturno, pero también explica por qué quien busca respuesta mecánica real puede salir decepcionado. La fuerza exacta, el recorrido y la consistencia entre teclas no quedan verificados en la información disponible, así que conviene comprarlo como membrana silenciosa y no como sustituto barato de un mecánico.
Cuando cae la tarde y entra en juego la iluminación, este modelo sí cubre lo básico que muchos esperan en un setup gaming sencillo. Tiene retroiluminación RGB arcoíris con modo fijo y respiración, ajuste de brillo y velocidad, y opción de apagarla. La batería de 4000 mAh debería ayudar a que el uso inalámbrico sea razonable para su segmento, además con apagado de luz al minuto e hibernación a los 10 minutos, pero no hay autonomía real confirmada en horas o días, así que ese dato sigue siendo una comprobación previa importante si piensas usarlo con la iluminación activa a menudo.
El momento de mayor fricción potencial llega antes incluso de empezar a escribir si compras desde España esperando un teclado español completo. La evidencia visible apunta a QWERTY y un usuario señala ausencia de ñ, de modo que el layout exacto para mercado español no queda bien resuelto en la información disponible. Sumado a una media de 3,9 sobre 5 con 248 valoraciones y a la etiqueta de producto devuelto con frecuencia, la compra tiene sentido cuando priorizas estética, silencio y conexión múltiple, pero pide revisar bien fotos y distribución antes de pagar.
Comparativa
Frente a un teclado full size de oficina o gaming, este M87 tiene sentido si quieres despejar la mesa y dar más espacio al ratón sin bajar a formatos demasiado recortados. Si en cambio usas mucho el pad numérico para trabajo, un Logitech K270 o cualquier full size sencillo seguirá siendo una ruta más lógica aunque ocupe más.
Comparado con opciones TKL inalámbricas más conocidas como Logitech G715 o algunos Keychron compactos, su baza es entrar por precio y por una conectividad versátil con 2,4 GHz y Bluetooth. La alternativa de esas gamas suele interesar más a quien exige mejor tacto, software o construcción, pero con la evidencia disponible no se puede concluir que este ATTACK SHARK compita de tú a tú en calidad general.
Si tu duda real está entre este modelo y un mecánico económico tipo Redragon o MageGee, la decisión es bastante clara. El M87 conviene cuando priorizas silencio, estética retro y uso multidispositivo sin cable, mientras que el mecánico barato encaja mejor si lo primero para ti es la pulsación y no te importa más ruido ni depender de cable o de otra conectividad.